Semana 5: Día 29: El entrenamiento está funcionando

La dieta no está ajena a sacrificios... pero los resultados lo valen

Hay algo que pasa a nivel subconciente en la gente cuando se entera de que estás haciendo dieta, y es que siempre te ven más flaco. Automáticamente, por gentileza o sugestión, te felicitan la siguiente vez que te ven. Si a eso le sumamos que uno es su peor crítico, los períodos en que cuido mi alimentación están plagados de escepticismo. A pesar de que notaba cambios muy sutiles en mi físico, recién hace una semana me di cuenta de que el cinturón ya no me ajusta los pantalones. Es más, ya podría bajar un talle tranquilamente. ¡El entrenamiento funciona!

Y por entrenamiento me refiero tanto a la dieta como a los ejercicios. Porque una cosa no funciona sin la otra.

La verdad de la milanesa (de soja) la tiene mi nutricionista. Ayer la visité y le llevé una parva de estudios (de orina, de sangre, electrocardiograma y ergometría). Todos dieron dentro de los valores normales. Estos análisis los hice el lunes 13 de septiembre, así que es un poco pronto para ver el reflejo de la dieta. Por eso podríamos asumir que mi cuerpo se acostumbró hace rato a la dieta vegetariana, y que más allá de mis malos hábitos alimenticios (que no me ayudaban en mi rendimiento deportivo) no tuve nunca anemia, colesterol elevado ni problemas cardíacos. Una sola cosa llamó la atención del estudio de sangre, y era un indicador llamado “CPK”, que estaba bastante elevado. Mi nutricionista me preguntó “¿El día anterior al estudio hiciste un esfuerzo físico extenuante?”. Me quedé pensando, y no me podía acordar. Tuve que llegar a mi casa para darme cuenta deque el domingo 12 de septiembre había corrido los 21k de la Ciudad de Buenos Aires

“¿Vas a hacer alguna carrera en especial en estos días?”, me preguntó.
“Ah, sí. La maratón de la Ciudad de Buenos Aires”, respondí.
“Ah” dijo (como diciendo “menos mal que te pregunté”). “¿Y cuándo es?”.
“En doce días”

Bueno, mientras escribo estas líneas, mi nutricionista está planificando la comida de la semana previa a los 42 km, donde vamos a disminuir la cantidad de verduras hasta eliminarla los tres días previos, y hacer un shock de hidratos (en realidad estoy escribiendo esto en la madrugada del miércoles, probablemente ella esté durmiendo y lo prepare en breve…). Aunque tenga el cuerpo colmado al 110% de hidratos, eso no va a alcanzar para el titánico esfuerzo de la maratón, así que evaluaremos qué consumir durante la carrera (turrón, Gatorade, pasas de uva). Una de mis tareas es buscar alguna golosina tipo Yummy o Mogul que no contengan gelatina como estabilizante (esto equivale a buscar a un pez que no esté mojado, pero algo vamos a inventar). Estas gomitas tienen mucha cantidad de glucosa, ideal para reponer energía de inmediato. También tengo que buscar si los geles que se consumen durante las carreras también tienen gelatina en sus ingredientes… El vegetarianismo no es sencillo.

En mi cita con la nutricionista, al momento de medir los pliegues de la piel, las circunferencias de mi cuerpo y mi peso, se notó el progreso de entrenar todos los días y dehaber sido estricto con la dieta: Bajé casi 5 kg en cuatro semanas. Las fotos lo atestiguan, y del análisis que hizo mi nutricionista surgió que ahora tengo 21,5 kg de grasa corporal (antes 25,1), 30,3 kg de músculo (antes 31,15) y 7,8 kg de masa residual (antes 8,05). Por suerte no perdí ni piel ni huesos (sería un problemita que eso pasara), y en total terminan de sumar los 72,2 kg que peso actualmente (hace 4 semanas pesaba 76,9).

La pérdida de masa adiposa está directamente relacionada con haber eliminado casi por completo el consumo de grasas, además del entrenamiento de running y musculación. La pérdida de 850 gramos de músculo está dentro de lo esperable: es consecuente con el ejercicio aeróbico intensivo. Probablemente tendría que haber perdido el doble, pero compensé con los ejercicios de pesas que me indica Germán, el coordinador de los Puma Runners.

En resumen: eliminé 4,7 kg de peso. En la medición de perímetros, perdí en todos lados (brazos, tórax, panza, etc.), excepto en las pantorrillas, porque ya desde la primera cita con la nutricionista, hace 28 días, que venía bien entrenado en running. La disminución más importante se dio en la cintura, cadera y muslo superior, donde más grasa perdí. En el examen de pliegues cutáneos (que se mide pellizcando la piel con unos aparatos de medición) el índice que más bajó fue la región abdominal. Intento imaginar lo que son 4 kg de grasa, como si los tuviese enfrente mío, y me doy cuenta que es un montón.

Todos estos resultados no significan una meta. Son sólo la comprobación de que la perseverancia y la diciplina funcionan. Obviamente, ayudado por profesionales que me guían. La idea es seguir, a ver qué pasa dentro de cinco semanas, que es cuando haremos las nuevas mediciones.

Los dejo con el nuevo set de fotos, donde podrán aprovechar para contar los lunares de mi espalda (creo que ameritan visita al dermatólogo). Para comparar, pueden ver las fotos de la Semana 1: Día 1 y Semana 3: Día 15.

Publicado el 29 septiembre, 2010 en Alimentación, Entrenamiento y etiquetado en , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 11 comentarios.

  1. WAWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW
    ahora leo el artículo!
    Es que con el título me imaginé que se trataba de las fotos y me sorprendió (no, no me sorprende tanto)
    Me pone super contento la evolución que estás teniendo.
    Te felicito
    Te felicito
    Te felicito
    Te felicito
    Te felicito
    Te felicito
    Te felicito
    Te felicito!!!!!!!!!!!

    Aguante, Casanova!

  2. SF.CBA: Semana 2: Día: 14: Hola Martín. Sigo entrenando y viendo “pequeños” avances que terminan revalidando lo que hemos hecho hasta ahora. Solamente que apareció por debajo del tobillo una ligera inflamación y molestia. Supongo que puede estar relacionado a la apoyatura del pie al correr, por lo que opté en añadir una plantilla con arco, y veremos si da resultado. Te sigo. Guillermo

    • Lo mejor es visitar a un especialista en pies, para que te diseñe una plantilla a tu medida. Puede tener que ver, también, con usar un calzado inadecuado. De nuevo, un especialista en pisada te puede orientar, y es un cambio muy significativo. Saludos.

      • Voy a tener que leer esta web desde el día-1, para poder entender cómo y por qué comenzaste esto. Porque me da la impresión de que tú eres un tipo que no eres deportista ni tampoco tienes nada que ver con el mundo de la buena nutrición y que emprendiste este entrenamiento tuyo por cuenta propia, a manera de experimento ¿Cierto?. / Otra cosa: demás del los efectos visibles como lo son el estar más delgado y sin panza, ¿Qué otras cosas has visto que han cambiado para mejor en tu cuerpo?.

  3. raul montenegro

    Como se llama tu nutracionista,una genia.

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