Semana 0: Día -7: El salto de fe

Fue difícil encontrar una imagen que acompañe a esta entrada...

Ana, mi analista desde hace 10 años, me recibe con esa mezcla de calidez y distancia que tienen los buenos psicólogos. Subo las escaleras hasta su consultorio. Estoy un poco nervioso, y decido no dar vueltas: “Vengo a que me des el alta”.

Por primera vez en años, me siento en el diván en lugar de acostarme. Le cuento sobre este blog, y mi experimento de 52 semanas de actividad física diaria. Aclaro que no es el motivo por el que quiero dejar análisis. La verdad es que me siento bien, optimista. Orgulloso de los logros en mi vida. Si hay un buen momento para despegar, es este. Quiero probar arreglármelas por mi cuenta, que en definitiva es el fin de toda terapia.

Me doy cuenta, y se lo remarco, que el blog significa para mi muchísimas cosas que venía charlando desde que empecé mi análisis, allá por el año 2000. Una de las primeras cosas que llevé al consultorio es que no tenía una meta en la vida. Luego de trabajar sobre eso, descubrí cómo dejar la pasividad y “ponerle el cuerpo” al deseo (representado, entre otras cosas, en correr). También, varias veces, llevé que tenía una necesidad imperiosa de escribir, y nunca encontraba algo que me motivase a hacerlo. Logré dar un giro en mi vida (o dos, o tres), y puse en marcha algo que prometía que siga cambiando.

Hablo con mi psicóloga con algo de nerviosismo, pero seguro de lo que estoy diciendo. Ella sonríe, sin dejar de lado esa distancia que hizo que este análisis fuese exitoso. Me felicita y me dice que el nuevo proyecto es muy interesante. Me recuerda que puedo retomar terapia cuando lo necesite, sea “acá” (señala el consultorio) o con otra persona.

“Te recuerdo”, agrega ella, “que el alta te la das vos”.

Nos despedimos brevemente. Le digo “Gracias por todo”, y aunque suena forzado, es muy sincero.

Vuelvo a mi casa caminando, pensando mucho. En lugar de entrar en pánico por algo que se terminó, encuentro motivación en lo que está por empezar.

Tengo la sospecha de que esa es la actitud que tengo que tener para ir desde la semana 1 hasta la semana 52.

Publicado el 25 agosto, 2010 en Reflexiones y etiquetado en , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 10 comentarios.

  1. Martincho, te felicito. Es un salto de fe, pero no estás solo.

  2. Muy bien ahí primoooooooo!!!!!

  3. Jaja, te acordas de esa charla en casa??? wowwwwww es verdad!!!! y… ya viste cuando subís el Lanín???? si este verano sale un programa copado ahí, te prendes????

  4. Te felicito Martín, y esa imagen, es perfecta.

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